miércoles, 29 de junio de 2011

Toma nota: cómo alimentarse antes y durante el embarazo



Unnutrición  sana y equilibrada es importante para lograr un embarazo seguro, pues no solo garantiza la salud de la madre sino también el buen desarrollo del feto. Un aspecto fundamental es tener un peso adecuado, pues si este es muy bajo o elevado puede afectar su fertilidad.
Además, explica el nutricionista Ricardo Lucen Chávez, del Centro Nutramed Perú, la gestante con sobrepeso puede desarrollar enfermedades como hipertensión, diabetes gestacional y preeclampsia, lo que tiene efecto en el bebe al hacerlo propenso a problemas cardiovasculares.
Al ser cada organismo diferente, la dieta para la pregestante debe ser personalizada. Por ello, antes de establecer un plan de alimentación, la mujer debe someterse a diversos estudios nutricionales, cuyos resultados permitirán al nutricionista fijar una dieta sana y equilibrada.
Sin embargo, existen algunas pautas generales. Es importante que la pregestante o gestante consuma grasas monosaturadas y poliinsaturadas (omega 3), que se encuentran en el pescado, la harina de linaza, las nueces y pecanas y el aceite de sacha inchi. También se recomienda la ingesta de frutas y verduras de diferentes colores, al menos tres unidades por día.
Además, son necesarios calcio, para la formación de la estructura ósea del bebe y fortalecer los huesos de la madre, sobre todo en el último trimestre; zinc que interviene en la formación de las hormonas de crecimiento, sexuales y de la insulina; y hierro, para el incremento de hemoglobina y prevenir cuadros de anemia. “La deficiencia de hierro no permite una adecuada oxigenación de las células”, indica Lucen.
El experto recomienda el consumo de ácido fólico (400 ug diarios antes del embarazo y durante el primer trimestre), así como suplementos de hierro (30 mg diarios durante el segundo y tercer trimestre). “El resto de minerales y vitaminas debe ser cubierto por una adecuada alimentación”, remarca.
LA IMPORTANCIA DEL ÁCIDO FÓLICO
Ricardo Mier Cruz, Ginecólogo-obstetra de la clínica Hogar de la Madre, señaló que “una buena nutrición es proporcionada por la ingesta de alimentos que contienen nutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos) y micronutrientes (vitaminas y minerales). Dentro del último grupo, se encuentra el ácido fólico”.


“La deficiencia del ácido fólico, una vitamina del grupo B, presente en vegetales de hojas verdes como la col y espinaca, puede provocar defectos del tubo neural (cerebro y médula espinal) en el bebe, y anemia en la madre”, indicó.
Finalmente dijo que “se debe asegurar su ingesta diaria, antes y durante el embarazo ya que los defectos más comunes del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia (desarrollo insuficiente severo del cerebro), ocurren durante los primeros 28 días de gestación”.
PARA TENER EN CUENTA

El plan nutricional para la pregestante se fija a partir del examen de sangre, de orina y el test de consumo de alimentos.


El consumo excesivo de dulces y azúcares contribuye a las alteraciones metabólicas. También se debe evitar el consumo de frituras, grasas saturadas y limitar la ingesta de sal.
Los lácteos no pasteurizados pueden contener listeria, una bacteria que puede provocar abortos espontáneos.

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